Descubre cómo desparasitar a un gato.

Una multitud de gusanos diferentes pueden infestar a tu mascota. Estos parásitos internos se dividen en dos grandes categorías:
● Los Nematodos, más conocidos como «gusanos redondos», que incluyen el ascaris, anquilostomas, oxiuros...
● Los Cestodos, o «gusanos planos» (conocidos bajo el nombre de tenia en humanos), incluyen: la tenia bovina, la tenia porcina, el equinococo, el dipylidium caninum...
Los gusanos, que pueden haber infestado a tu gato durante mucho tiempo sin ningún signo aparente, en ocasiones tienen consecuencias dramáticas para su salud: diarreas agudas, deshidratación, lesiones intestinales, anemias graves, enfermedades pulmonares agudas... ¡Desparasitar a tu gato es esencial!
Algunos gusanos se transmiten de animales a humanos. Es necesario redoblar la atención si tu hijo/a tiene la costumbre de acariciar al gato o de compartir cama y juguetes, ya que los huevos de estos llamados «gusanos zoonóticos», pueden contaminarlo/a también.
En el ser humano los riesgos para la salud pueden llegar a ser graves (hasta el punto de necesitar una intervención quirúrgica), especialmente para las personas con un sistema inmunitario debilitado, como los niños y los ancianos. Por lo tanto, la desparasitación de tu gato está lejos de ser un producto veterinario anodino para la salud de los miembros de la familia y de las personas que pueden entrar en contacto con tu mascota felina.
Los lugares infectados por gusanos son muy numerosos: una simple «escapada» al jardín puede poner a tu mascota en contacto con los huevos y de este modo infectarla sin que te des cuenta. Por supuesto, el riesgo de infección por gusanos redondos o planos es mayor para los felinos que salen a cazar, pero no es cero para los gatos domésticos.
Un animal que nunca sale puede infectarse también: el parásito intestinal puede ser introducido en casa por otro animal, por los zapatos o tras una visita al veterinario. Por lo tanto, todos los gatos deben ser desparasitados. Tratar tu casa con un producto antiparasitario adecuado, tampoco está de más.
Los gusanos están en todas partes, todo el año. De hecho, a pesar de la práctica más extendida entre los dueños de gatos, es aconsejable desparasitar al animal unas 4 veces al año, con cada cambio de estación. Esta frecuencia deberá ser adaptada al alza o a la baja dependiendo del estilo de vida de tu animal de compañía.
Si tu animal nunca sale al exterior |
1-2 veces al año |
Si tu animal sale, pero no es un cazador |
4 veces al año |
Si tu animal es un cazador |
1 vez al mes |
Si tu mascota se encuentra en una zona endémica de dirofilariasis o equinococosis, o si está expuesta a personas susceptibles de estar contaminadas (niños, ancianos...). |
1 vez al mes |
Si tienes un cachorrito |
Debido al riesgo de transmisión a través de la leche: |
Contrariamente a los productos anti-pulgas con una acción remanente, la desparasitación para gatos tiene una acción curativa que no dura en el tiempo: actúa el mismo día que se administra. Esto se conoce como el efecto de «descarga». Como los gusanos pueden volver en cualquier momento, es absolutamente indispensable aplicar el tratamiento regularmente.