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«Cólicos en caballos: causas, prevención y cuándo llamar al veterinario»

El cólico es una de las causas más frecuentes de mortalidad en los caballos. También es la urgencia más frecuente en medicina veterinaria equina.

Las causas del cólico son diversas. Existen más de 70 tipos diferentes de problemas intestinales que provocan síntomas de cólico, cuyo rango puede oscilar entre leve y grave (potencialmente mortal). En los casos más severos, cuando el tratamiento farmacológico resulta insuficiente, el diagnóstico precoz y la intervención inmediata por parte de un servicio especializado en cirugía equina, son factores que determinan las probabilidades de supervivencia del animal.

Cólicos en caballos: causas, prevención y cuándo llamar al veterinario

Cólico es el término general que hace referencia al dolor abdominal. En la mayoría de ocasiones los cólicos resultan ser de origen gastrointestinal, pero pueden originarse en otros órganos, como los riñones, el hígado o el bazo.

Es un problema común que puede afectar a caballos de todas las edades, y es importante comprender que no se trata de una enfermedad, sino de un síndrome, un conjunto de síntomas.

Causas comunes del cólico en caballos

Entre los factores de riesgo que pueden provocar cólicos en los caballos, se incluyen:

●  Consumo excesivo de alimento seco (paja, heno) combinado con una cantidad de agua insuficiente.
●  Cambios bruscos en la dieta.
●  Ingestión de arena.
●  Alta infestación de parásitos.
●  Estrés.
●  Aerofagia.
●  Aumento del peso corporal.
●  Cambios en la presión atmosférica.
●  Inflamación de los riñones.
●  Cambios en la rutina o el ejercicio.
●  Problemas dentales.
●  Contracciones durante la gestación...

Esta lista no es exhaustiva y las causas pueden variar de un caballo a otro.

Síntomas a tener en cuenta

Detectar a un caballo que sufre un cólico puede no resultar sencillo. Dado que este síndrome se manifiesta a través del dolor, será la sensibilidad del animal la que determinará si los síntomas son más o menos visibles. Por ello, es aconsejable observar al caballo con regularidad.

Estos son los síntomas más comunes:

●  Falta de apetito y cambio en el comportamiento del consumo de agua.
●  Embotamiento o letargo.
●  Se mira los flancos.
●  Patea el suelo o el aire.
●  Permanece tumbado durante periodos prolongados o se levanta y se acuesta repetidamente.
●  Bolas fecales pequeñas o secas, diarrea o falta total de producción de excrementos.
●  Transpira abundantemente.
●  Inquietud.

Si tu caballo muestra signos de cólico, es importante que no esperes y contactes de inmediato con el veterinario.

Retírale el alimento, asegúrate de que tiene acceso al agua y controla la producción de excrementos.

Mientras esperas al veterinario, puedes considerar la posibilidad de pasear al caballo durante breves periodos (de 5 a 10 minutos) si da zarpazos o intenta tumbarse. No pasees a tu caballo durante periodos prolongados ni le impongas un ejercicio más extenuante.

Prevención del cólico equino

Aunque algunos tipos de cólicos son imposibles de prevenir, existen algunas medidas que puedes adoptar para reducir el riesgo de otros:

●  Suministra agua fresca: los caballos deben tener acceso constante a agua limpia y fresca, tanto en el establo como en el campo.

●  Alimenta a tu caballo con una dieta de alta calidad y rica en fibra: la fibra puede ayudar a su sistema digestivo a funcionar como es debido. Cuando modifiques su dieta, hazlo gradualmente para no alterar el sistema digestivo.

●  Gestiona el ejercicio: establece una rutina de ejercicio regular, asegurándote de que el caballo está en forma para el trabajo necesario y de que los cambios se realizan lentamente. El ejercicio ayuda a mantener en movimiento la motilidad intestinal del caballo. No sometas a tu caballo a esfuerzos excesivos repentinos y dale tiempo suficiente para que se calme tras el ejercicio. Deja que el animal se enfríe antes de darle de comer.

●  Mantenlo al día de las revisiones dentales: masticar mal los alimentos puede aumentar el riesgo de obstrucción intestinal. Las revisiones dentales periódicas evitarán que los problemas dentales pasen desapercibidos.

●  Utiliza un programa de desparasitación específico: un número significativo de casos de cólico son causados o empeorados por gusanos. Las pruebas de desparasitación rutinarias y el tratamiento específico son esenciales para una buena gestión. Un programa de desparasitación selectivo también ayuda a prevenir la resistencia de los gusanos, garantizando que el tratamiento sea eficaz cuando se aplique. Prevenir las lombrices en tu caballo evitará daños internos e impactos que pueden provocar cólicos.

●  Adopta una rutina regular: los caballos son animales de costumbres y una rutina diaria regular puede ayudar a mantener la constancia en los horarios de la comida. Esto permite al intestino prepararse para el alimento.

●  Reduce el estrés: los caballos que experimentan cambios en su entorno o en su carga de trabajo, corren un alto riesgo de presentar disfunciones intestinales. Presta especial atención al animal cuando lo transportes o cambies de entorno, como en las exposiciones.

Tratamiento del cólico del caballo

Para tratar adecuadamente el cólico del caballo, debe identificarse la causa médica subyacente de los síntomas del cólico.

En los casos leves de cólico, el veterinario puede administrar medicamentos para aliviar el dolor y la inflamación y relajar al animal. También puede recurrir a la intubación nasogástrica para administrar líquidos y tratamientos al estómago. Vigila atentamente la evolución de tu caballo e informa al veterinario de cualquier cambio.

En los casos más graves que no responden al tratamiento farmacológico inicial, el veterinario puede recomendar un tratamiento hospitalario o quirúrgico.

Recuerda

Si sospechas que tu caballo sufre un cólico, busca atención veterinaria inmediata. El cólico puede resultar grave y potencialmente mortal, por lo que únicamente la atención temprana y especializada podrá mejorar el pronóstico del animal.

No intentes tratar tú mismo/a a tu caballo con analgésicos, ya que podría enmascarar la gravedad del cólico y dificultar su evaluación por parte del veterinario.

El tratamiento médico o quirúrgico depende de varios factores y el tiempo es siempre esencial; algunas enfermedades o procesos responsables de los cólicos, pueden causar daños irreparables en cuestión de horas.