En los Ríos, Lagos y Pantanos
Hipopótamo común

REINO
Animalia
FAMILIA
Hippopotamidae
FILO
Chordata
GÉNERO
Hippopotamus
CLASE
Mammalia
ESPECIE
H. amphibius
superORDEN
Cetartiodactyla
nombre binomial
Hippopotamus amphibius
ORDEN
Artiodactyla
   
       

El hipopótamo común es un gran mamífero artiodáctilo herbívoro. Difundido antaño por Europa, Asia y África, actualmente sólo se le encuentra en algunas regiones de este último continente.

Es uno de los dos miembros actuales de la familia Hippopotamidae -el otro es el hipopótamo pigmeo o enano (Choeropsis liberiensis)-.

El hipopótamo común se encuentra al sur del Sáhara; el hipopótamo enano, se encuentra en la Costa de Marfil, Liberia y Sierra Leona.

Los griegos de la época clásica designaban a este animal como «caballo de río», los árabes lo llamaban «búfalo de agua» y los antiguos egipcios «cerdo de río».

El hipopótamo es un animal semiacuático, que habita ríos y lagos.

Durante el día reposan en el agua o el fango. Tanto la cópula como el parto de este animal suceden en el agua. Al anochecer se activan y salen a comer hierba. Aunque los hipopótamos permanecen juntos en el agua, el pasto es una actividad solitaria, aunque no son territoriales en tierra.

Estos animales pueden alcanzar una longitud de 4,5 metros y un peso de 1.500 a 1.800 kg los machos, y de 1.300 a 1.500 kg las hembras.

El hipopótamo se diferencia de los restantes mamíferos, en primer lugar, por la cabeza, que tiene una forma casi cuadrada, con orejas y ojos minúsculos y grandes narices oblicuas y arqueadas; la nariz y los otros órganos sensoriales constituyen los puntos más elevados de una superficie en la que la frente y la región facial se hunden, formando una concavidad. El cuello es corto y robusto; el cuerpo alargado y enormemente grueso, con el dorso más elevado en la grupa que en la cruz y hundido en la parte central; el vientre amplio y redondeado, es colgante y llega a rozar el suelo cuando el animal camina por un terreno pantanoso. La cola es corta y delgada (puede llegar hasta los 50 cm).

Extraordinariamente cortas e informes son las patas, con los pies anchos, provistos de cuatro pezuñas, y los dedos dirigidos hacia delante y unidos entre sí por membranas natatorias. En la punta de la cola aparecen unas cortas cerdas, semejantes a alambres; el resto del cuerpo está casi completamente desnudo, ya que sobre la piel, de más de 2 cm de espesor, con pliegues en el pecho y en el cuello, sólo se aprecian algunos pelos cerdosos. Los surcos de la piel, entrecruzándose entre sí, hacen que ésta aparezca como dividida en zonas de distintos tamaños, de color castaño rojizo muy oscuro en la parte superior del cuerpo y castaño purpúreo claro en la inferior. Numerosas manchas castañas y azuladas, dispuestas con bastante regularidad, dan al conjunto un color muy vivo, que al quedar expuesto directamente a los rayos del sol adquiere un matiz gris azulado.

El hipopótamo es un animal estrechamente ligado al agua, y pasa casi todo el día descansando en ella. Su piel está especialmente adaptada para eso: es lisa, grasienta y sin pelos, aunque su epidermis es muy delgada. Las profundas heridas que se infieren en las peleas, raramente se infectan y cicatrizan rápidamente.

Los caninos de la mandíbula inferior tienen la apariencia de dos gigantescos colmillos, que a veces pueden superar la longitud de 50 cm y alcanzar un peso de 4 kg; son triangulares, curvados en forma de media luna, romos en su extremo y provistos de surcos longitudinales. Los colmillos de la mandíbula superior son mucho más cortos y débiles, y también curvados y romos en su extremo. Entre las peculiaridades del hipopótamo hay que señalar también su estómago, dividido en tres porciones o cámaras.

El hipopótamo bosteza con frecuencia y, al abrir su enorme boca, deja ver completamente su dentadura, que consta de 38 a 42 piezas. Los caninos inferiores constituyen verdaderas defensas.

La enorme cabeza del hipopótamo pesa por sí sola doscientos kilos. Los ojos y orejas de este animal son muy pequeños; las ventanas de la nariz (prueba de su adaptación acuática) pueden cerrarse a voluntad.

Durante la época del celo, los hipopótamos machos dirimen su rivalidad entablando entre ellos furiosos combates para la posesión de las hembras.

Posee depredadores, como el león, la hiena, y el cocodrilo en el caso de las crías.

Hoy día es preciso internarse mucho en África central para encontrar hipopótamos: incluso los que vivían en el Nilo han sido desplazados poco a poco hacia el centro del continente; es decir, hacia las fuentes del gran río. Actualmente, habiendo desaparecido del todo en Egipto y Nubia, el hipopótamo se encuentra distribuido irregularmente desde el alto Nilo hasta el Congo y Gambia y, hacia el sur, en varias zonas de África centromeridional. En los ríos, donde el nivel del agua varía con las estaciones, lleva una vida nómada: al descender el caudal se encamina, en manadas, curso abajo, hacia la desembocadura; en cambio, cuando las lluvias lo aumentan, el hipopótamo se remonta hacia las fuentes.

Este animal se halla vinculado al agua más que ningún otro paquidermo y sólo se aparta de ella en raras ocasiones, cuando realmente se ve forzado a ello; por ejemplo, cuando en el río escasean las plantas que constituyen su sustento; entonces el hipopótamo se adentra en el bosque en busca de comida. Generalmente lo hace por la noche, pero algunas veces también lo hace de día.

En su grupo, el hipopótamo está bien estructurado. Las hembras y los machos jóvenes se ubican más o menos juntos en el agua. Los machos mayores se colocan alrededor de ellos, manteniendo una distancia prudente, ya que son muy agresivos. Las peleas entre ellos son muy violentas, pero raramente terminan en muerte.

La dieta de este animal se compone generalmente de vegetales, aunque se tiene constancia de que en ocasiones comen carne, principalmente carroña, pequeños animales o presas robadas a depredadores como leones, ya que su estómago también acepta alimentos cárnicos al igual que muchos de los animales de su mismo suborden.

Cuando el hipopótamo se ve obligado a comer en tierra firme, aproximadamente una hora después de la puesta del sol, el animal sale del río, con las orejas y los ojos dispuestos a captar la menor señal de peligro. En las proximidades de los poblados irrumpe en los sembrados y produce gravísimos daños, destruyendo muchas veces, en una sola noche, toda una plantación.

El hipopótamo no puede permanecer mucho tiempo inmerso en el agua sin respirar (5/6 minutos como máximo). Cuando es molestado, sube a la superficie sin hacer ruido y respira despacio, dejando que sólo la nariz sobresalga del agua, de tal manera que muchas veces no se le ve. Otras veces se sumerge silenciosamente y vuelve a subir a la superficie en un punto distinto del río, mientras en el lugar donde se hallaba aparece cualquier otro individuo.

Estos animales viven en sociedad; únicamente los machos viejos permanecen aislados. Los hipopótamos viven en pequeñas manadas de no más de diez a quince ejemplares. Pese a esto, en zonas muy favorables se han visto manadas de más de cien individuos. Aunque también algunos machos prefieren vivir solos. Basta un amplio estanque para hospedar a todo un rebaño. Cuando se hallan en un río poco profundo, en el que sobresalen algunas partes del fondo en períodos de sequía, los animales pasan todo el día en un mismo lugar. Pero en tales casos excavan grandes hoyos en el lecho del río, en la misma dirección de la corriente, para hallar en ellos refugio si se ven amenazados por los cazadores. El rebaño únicamente sale del agua durante el día en las regiones más despobladas; como les gusta tomar el sol, los hipopótamos se tumban y dormitan cerca de la orilla, echados mitad en el agua y mitad sobre la tierra.

 

Respecto a la reproducción, la duración de la gravidez y el nacimiento, se tienen datos bastante exactos que proceden de la observación de individuos en cautividad que se han reproducido varias veces. En cuanto a los hipopótamos en estado libre se sabe que la cría nace al iniciarse la estación de las lluvias, cuando la comida es más abundante y suculenta. La madre se preocupa constantemente del hijo y siempre cree que está amenazado por graves peligros. Es probable que también el padre vele por la prole. La madre es fácilmente identificable, pues no aparta la vista del pequeño y vigila sus movimientos con gran solicitud. Los pequeños suelen ser amamantados dentro del agua.

A los tres años es apto para la reproducción, pero continúa su desarrollo corporal. Los colmillos se alargan y ganan en grosor durante mucho tiempo, aun después de que el animal haya alcanzado sus dimensiones definitivas.

Puede decirse que el hipopótamo era antaño un animal nocivo, no sólo por los daños que provocaba devastando las plantaciones, sino también porque amenazaba la vida del hombre y la de ciertos animales. Sin embargo, no todos le consideraban peligroso. En algunas regiones resultaba más temible en el agua que en tierra; no obstante, era raro que atacase las grandes barcas, aunque hacía zozobrar frecuentemente las ligeras, tal vez por simple juego. Pero el hipopótamo es especialmente peligroso cuando defiende a sus crías.

Aunque popularmente se piensa que el hipopótamo es un animal tranquilo, pacífico y simpático, en realidad es uno de los animales más peligrosos del África y a él se deben la mayor parte de ataques a humanos por animales en este continente, por delante incluso del cocodrilo del Nilo, las hienas o el león. Las personas que caen en las fauces de los hipopótamos lo hacen cuando se acercan imprudentemente a los animales sumergidos con una canoa y éstos confunden la embarcación con un cocodrilo, o bien cuando usan las sendas de los hipopótamos para llegar hasta los ríos y lagos en busca de agua. Los hipopótamos usan estos caminos para cubrir la distancia entre el agua y las zonas donde se alimentan por la noche, moviéndose por ellas a una velocidad increíblemente alta, lo que ocasiona a veces atropellos con consecuencias fatales.

El fango con que se embadurna el hipopótamo, forma, al secarse, una costra espesa y de color blanco que sirve para proteger al animal contra las picaduras de los insectos.

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