Gatos de Raza
Van turco

NOMBRE
Van turco
OTROS NOMBRES
   ---
CONSTITUCIÓN
Musculoso
COLORES
Blanco combinado con castaño, negro, azul, tortuga, tortuga atigrado
       

El van turco es una variedad que apareció de forma natural y aislada en la zona montañosa del lago Van, al este de Turquía, donde se ha documentado durante siglos. Se conoció en el extranjero cuando dos ejemplares fueron llevados a Gran Bretaña, en 1955. A Norte América no llegaron hasta la década de 1970.

En Gran Bretaña, la variedad totalmente blanca, el vankedisi turco, también llamado a veces «van kedi», ha aumentado su reconocimiento gracias a la CCGF, pero en Norte América sigue siendo prácticamente un desconocido.

El impresionante patrón del pelaje de este gato, que sólo tiene color en las orejas y la cola, se conoce simplemente como van. Sus estrictos estándares de color se extienden a los ojos, que deben ser ámbar, azules o uno de cada color, siendo éste el aspecto clásico de esta raza. Aunque es elegante, de pelo sedoso y expresión dulce, el van turco no es un gato mimoso, sino un felino activo e independiente, famoso en su tierra por su habilidad para pescar y nadar.

Los gatos van turcos son unos de los gatos más raros que existen. Y es sorprendente que así sea, ya que a estos felinos blancos, con su alegre «mariposa» sobre la cabeza, no les falta precisamente belleza, temperamento ni señorío. De hecho tendrían que ser tan populares como el bosques de Noruega, o el maine con, pero no es así, sino todo lo contrario.

Gatos de Raza - Van turco

En el sureste de Anatolia, se da un clima muy extremo en el que los tórridos veranos dan paso a unos inviernos muy fríos, por lo que los animales que allí viven, tienen que ser capaces de adaptarse a estas condiciones para poder sobrevivir. En verano, este hermoso gato turco se cubre de un pelaje corto y ligero, que es lo suficientemente denso como para proteger su cuerpo de la intensa radiación solar, pero no tan espeso como el pelaje de invierno, con el que se defiende del frío más intenso, manteniéndose caliente y confortable.

LA PESCA

Parece ser que originalmente estos gatos se alimentaban de los peces que podían capturar en el lago Van, pero existen citas de que estos expertos pescadores, también obtenían sus resbaladizas presas en los ríos que van a desembocar al lago.

Es probable que estos hábitos expliquen su afición al agua. Hoy en día debe seguir habiendo gatos van turcos a los que les encanta el agua y a los que no les desagrade disponer de algún lugar en el que poder nadar de vez en cuando.

RECUERDO DE UNA EXPEDICIÓN FOTOGRÁFICA…

El descubrimiento de estos simpáticos «gatos de lago», fue completamente casual.

El Van es un gran lago, de 128 kilómetros de largo por 64 km de ancho, situado en lo alto de las montañas del sureste de Turquía, cerca de la frontera con Irán. Es una zona inhóspita, a 1600 metros sobre el nivel del mar, azotada en invierno por frecuentes tormentas de hielo. En un pueblo situado a las orillas del lago, las dos viajeras británicas L. Ushington y F. Halliday estaban realizando una expedición fotográfica para intentar investigar la forma original del angora turco. Pero no encontraron a estos misteriosos antepasados, sino que fueron a dar con unos preciosos gatos blancos de pelo sedoso y un dibujo rojizo en la cola y en la cabeza.

Las viajeras se quedaron muy sorprendidas, ya que estos hermosos gatos eran muy distintos a los de angora, y vivían silvestres en las casas, mientras que los de angora, hacía tiempo que se criaban selectivamente en el zoológico de Ankara.

A los turcos debió impresionarles mucho la sorpresa de las dos inglesas; el caso es que les regalaron a las viajeras una pareja de gatos que éstas se llevaron directamente a Inglaterra. Cuatro años después, volvieron a buscar más ejemplares. En 1955, estos dos gatos constituyeron el arranque de la cría del van turco a escala mundial, y adquirieron así una fama legendaria.

UN ÉXITO ROMPEDOR

El éxito, si es que puede hablarse de tal, llegó a mediados de la década de 1970. En 1969, la Federación Felina inglesa, GCCF, reconoció oficialmente la raza van turco en Auburn-white, y la FiFe lo hizo tres años después. En 1986, se reconocieron las variedades crema, y desde 1998, se reconocen también las demás coloraciones.

A todo esto, Dinamarca, Holanda, Suiza, Suecia y Estados Unidos importaron independientemente gatos van y crearon grupos reproductores. En 1980 llegaron los primeros ejemplares a Alemania.

No tardó en estallar una disputa sobre los colores. Mientras que en Inglaterra, Suiza y Alemania se consideraba que los únicos colores verdaderos del gato van eran el auburn-white y el creme-white, los criadores americanos, holandeses, daneses y suecos, importaban tranquilamente otras variedades desde Turquía, como por ejemplo, la blanca y negra y la blanca tabby. A partir de éstas, se obtuvieron la tortie-white y la tabby-tortie-white, que en los demás países siguen siendo muy raras de ver.

ORÍGENES DE LA RAZA

El van turco, que en un principio se conocía con el nombre de «gato turco», se considera en Europa un gato de pelo semilargo y en Norte América, de pelo largo. Si bien tiene en común con el angora turco el país de origen, ambas razas son totalmente distintas y el van ha evolucionado por separado debido a su aislamiento geográfico. Es más robusto y huesudo, pero sus marcas le otorgan un aspecto grácil. Según parece, fue simplemente casual que las viajeras descubrieran a los fundadores de la raza en la zona del lago que le da nombre. Existe una población bastante numerosa de gatos con el patrón van en otras zonas de Turquía.

CARACTERÍSTICAS

El rasgo característico del van turco es su manto completamente blanco, a penas roto por varios toques de color: dos en la cabeza, que pueden estar encima o debajo de las orejas, pero siempre separados por una banda blanca: y otros en su poblada cola, que pueden presentar anillos de un rojo más oscuro. El manto carece de subpelo lanoso, por lo que es un gato más fácil de peinar que el persa. El patrón típico del van se debe a las manchas blancas causadas por el gen S, dominante, de forma que cuando está presente en cualquiera de los padres, se transmite automáticamente a las crías.

 

El van turco es un gato de tamaño medio y constitución robusta; el macho, en particular, tiene un cuello y unos hombros musculosos, las patas tienen una longitud media, y los pies son pequeños y redondeados, y están cubiertos de abundante pelo. Cola moderadamente larga, muy peluda. El manto, largo, suave y sedoso, y sin subpelo aterciopelado, muda de forma espectacular en verano; en invierno es cuando la raza adquiere su mayor atractivo. Según los estándares de exposición, se exige una cabeza chata y con forma triangular, una nariz larga y orejas grandes y erguidas, próximas entre sí y con grandes mechones de pelo.

Los ojos deben ser grandes y tener forma ovalada. La trufa de la nariz y las plantas de los pies son rosadas.

COLORES

El color original de van turco es el blanco con marcas rojas (denominado en este caso «castaño»), que deben ser del mismo tono en la cabeza y en la cola. En Europa se reconocen los colores cataño, negro, azul (incluidas las variantes tabby), tortuga y tortuga atigrado.

Los ojos pueden ser azules, ámbar, o dispares (uno azul y el otro ámbar).

Las marcas de color se manifiestan en las crías desde su nacimiento, que como en el caso del angora turco, el manto tarda varios años en desarrollarse en todo su esplendor. Quizá el rasgo más destacable de la raza, sea su gusto por el agua, insólito en los gatos. Al parecer, en su hábitat natural se da un baño diario en lagos o ríos poco profundos y se resiste menos que otras razas cuando se les baña.

SALUD Y CUIDADOS

El van turco suele ser un gato sano, aunque podría sufrir de sordera; anomalía hereditaria de las razas blancas. Debido a la longitud de su pelaje, también se podrían presentar casos de tricobezoares (bolas de pelo en el aparato digestivo), fácilmente tratables con alguna solución a base de aceite de parafina.

Los dueños de van turcos los describen con un gato cariñoso e inteligente, con tendencia a sentirse más próximo a una sola persona. Posee un apetito sorprendentemente grande para su tamaño. Es fácil de cuidar; se recomienda cepillarlo 2 o 3 veces por semana y tal vez prestarle algo más de atención en la época de muda: la primavera y el verano.

Es un gato fuerte, que disfruta al aire libre; una casa con acceso a un jardín cercado, una terraza o un patio, resultan ideales para esta raza.

CARÁCTER

Muy temperamental, activo juguetón y curioso. Puede convivir con otros gatos, pero le gusta ser él quien lleve la voz cantante.

Adecuado para personas que deseen tener un gato un poco tozudo y que se puedan adaptar a él. Necesita una dedicación incondicional.

Les gusta el agua, si tienen la oportunidad de vivir cerca de un río o lago, no será difícil encontrarlos chapoteando por la orilla o con un pez en el hocico. Se adaptan fácilmente a vivir en todo tipo de entornos. Su relación con los niños será buena así como con otros animales domésticos.

A veces se emplea el término «van» para denominar gatos blancos de otras razas con marcas similares limitadas a la cabeza y la cola, sobre todo el gato americano de pelo corto y el bosques de Noruega.

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