Aromaterapia en Veterinaria (Escuela Anglosajona)

«Cuidado de las Patas de los Gatos»

El cuidado de las patitas de tu gato es un aspecto muy importante de su cuidado general. Los gatos viven de sus patas, son su herramienta más valiosa. Necesitan que éstas estén sanas para poder hacer las cosas que a los gatos les gusta hacer, como arañar, trepar y lograr sus famosos aterrizajes acrobáticos.

Con todo este desgaste, no es de extrañar que las patas a veces se desgasten demasiado. Las heridas y grietas en sus delicadas almohadillas son dolorosas e incluso pueden infectarse si no se tratan adecuadamente. Por esta razón es tan importante examinar y limpiar regularmente las patas del gato y asegurarse de que estén libres de heridas. Cuanto más hagas por cuidar sus patas, más saludable y feliz será y más fuerte será también su vínculo contigo.

Hay que tener especial atención con los gatos que están al aire libre, ya que son más propensos a tener las almohadillas agrietadas y/o presentar heridas.

Para este propósito, pueden empaparse las patas en un pequeño plato que contenga hidrolato, con ello limpiarás las heridas y ayudarás a aliviar el dolor, la picazón y la inflamación.

Están especialmente indicados los hidrolatos de Hamamelis, Manzanilla alemana y Lavanda.

Repite tantas veces como sea necesario, y seca suavemente después de remojar. Las heridas más graves pueden necesitar puntos de sutura o envolturas. Siempre consulta a tu veterinario en caso de duda.

Esta propuesta para las almohadillas secas o agrietadas, es perfecta para las patas y también para la piel seca y primeros auxilios. Es un bálsamo infundido con hierbas que no contiene aceites esenciales ni tampoco hidrolatos.

Ingredientes para aproximadamente 120 ml de bálsamo:

Colocar en un bol y mezclar:

●  Aceite de Almendra dulce (infusión de hierbas): 30 ml
●  Aceite de Avellana (infusión de hierbas): 30 ml
●  Aceite de Girasol (infusión de hierbas): 30 ml
●  Aceite de Oliva (infusión de hierbas): 30 ml
●  Manteca de Karité: 14 g
●  Cera de Abejas: 14 g

Calienta a fuego lento al baño María los aceites + la manteca de karité + la cera de abeja, hasta que esta última esté completamente derretida. Añade 20 gotas de Vitamina E (conservante natural antioxidante).

Vierte en un tarro de vidrio tintado azul o ámbar. Deja enfriar completamente la mezcla antes de tapar.

Para incrementar su valor terapéutico, los aceites se pueden infundir con una gran variedad de hierbas con propiedades calmantes para la piel, como pétalos de caléndula, manzanilla, pétalos de rosa y flores de lavanda.

INSTRUCCIONES PARA LA INFUSIÓN

Añade un puñado de las hierbas secas de tu elección a los aceites base y cocina a fuego lento, o coloca un frasco grande de vidrio en el exterior, expuesto a la luz solar directa durante varios días.

Filtra con un filtro de café y ya tendrás tu aceite aromático macerado con excelentes beneficios terapéuticos.